Chile se ha transformado en uno de los polos inmobiliarios más atractivos de Latinoamérica. Su combinación de entorno natural privilegiado, estabilidad institucional y precios competitivos ha despertado el interés de inversionistas internacionales, particularmente del mercado estadounidense. Según cifras de la consultora Transsa, en 2024 los extranjeros representaron un 13,3% de las compras de departamentos nuevos en el país, reflejando un creciente apetito por el mercado chileno. Paralelamente, el Índice de Ventas de Actividades Inmobiliarias del INE mostró un aumento interanual del 10,7% en febrero de 2025, señal clara de una reactivación del sector. Este escenario no solo impulsa los precios de las propiedades, sino que también aumenta la liquidez del mercado, al existir más agentes, compradores y canales de comercialización activos. Alphabet Property: puente entre inversionistas extranjeros y propiedades locales En este contexto llega Alphabet Property, una corredora boutique fundada por Juan Francisco Labbé, que inicia operaciones en Chile con una inversión inicial superior a USD 200 mil. Su objetivo es claro: conectar la creciente demanda internacional con propiedades locales de alto valor. La empresa busca ofrecer visibilidad internacional a propiedades chilenas y, al mismo tiempo, brindar a inversionistas nacionales mayor control sobre sus activos en Estados Unidos. Actualmente, Alphabet Property administra más de 250 activos inmobiliarios en EE. UU., el 80% pertenecientes a clientes chilenos. “El público estadounidense se siente atraído por la experiencia cultural y natural de Chile. El sur, las viñas, los lagos y los entornos rurales despiertan un interés genuino”, comenta Juan Francisco Labbé, fundador y manager de Alphabet Capital Group en conversación con el medio G5 noticias. Un modelo boutique con tecnología y presencia internacional Alphabet Property apuesta por un modelo híbrido y personalizado, combinando presencia física y tecnología avanzada. Desde Chile, la corredora utiliza un software automatizado que publica propiedades en los principales portales inmobiliarios, mientras que en EE. UU. emplea una plataforma propia de property management, que pronto se aplicará también al mercado nacional. “En Chile el corretaje sigue siendo un negocio de confianza. El cliente valora la discreción y el servicio personalizado. Por eso elegimos un modelo boutique, no una franquicia”, enfatiza Labbé. Esta estrategia refuerza la visión de un corretaje de alto estándar, donde cada propiedad se gestiona con dedicación y una mirada estratégica tanto para el mercado local como internacional. Un entorno con proyección: más demanda, mayor valorización y liquidez La llegada de nuevos actores internacionales no solo genera dinamismo, sino que aumenta la demanda y presión al alza sobre los precios de las propiedades.A mediano plazo, este flujo de capital podría traducirse en mayor valorización de activos inmobiliarios, especialmente en zonas turísticas, rurales y de alta plusvalía urbana. “Chile está despertando un creciente interés internacional, sobre todo en el sector inmobiliario. Las inversiones extranjeras han aumentado impulsadas por la estabilidad institucional y la recuperación del mercado local”, destaca Camilo Bravo, asesor/ especialista acreditado por la Corporación de Mercados de Valores (CAMV). Además, Bravo señala que este fenómeno no solo impulsa los precios, sino también la liquidez del mercado inmobiliario chileno: “El ingreso de nuevos agentes y capital extranjero eleva el valor por metro cuadrado y agiliza la compra y venta de activos. Desde una mirada patrimonial, esto refuerza la solidez y atractivo del sector como alternativa de inversión a largo plazo”. En definitiva, Chile se perfila como un mercado inmobiliario más competitivo, visible y líquido, impulsado por la confianza internacional y el ingreso de nuevos modelos de negocio como el de Alphabet Property. El dinamismo del mercado inmobiliario chileno, la entrada de nuevos inversionistas extranjeros y el modelo boutique internacional de Alphabet Property reflejan una tendencia clara: Chile está consolidando su posición como destino estratégico de inversión inmobiliaria global. El resultado: mayor demanda, valorización sostenida y nuevas oportunidades tanto para inversionistas locales como internacionales.
Archivos Mensuales: octubre 2025
El subsidio a la tasa de interés hipotecaria está acelerando la recuperación del sector inmobiliario nacional, un rubro que venía fuertemente golpeado en los últimos años. Sin embargo, la alta demanda podría agotar los recursos antes de lo previsto, mientras la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) pide al Gobierno extender y flexibilizar el programa, con miras a sostener el impulso en la industria y fortalecer inversiones respaldadas en activos inmobiliarios. Un programa exitoso que podría agotarse antes de 2027 El subsidio, creado por la Ley N°21.748, contempló 50 mil beneficios para la compra de viviendas nuevas con un valor inferior a UF 4.000 (≈$158 millones). Su objetivo: facilitar el acceso al crédito hipotecario y dinamizar el mercado. De acuerdo con la Asociación de Bancos (Abif), a la fecha ya se han presentado 23.026 solicitudes, de las cuales 13.529 están aprobadas y 8.442 en evaluación. El presidente de la CChC, Alfredo Echavarría, destacó que el nivel de aprobación alcanza un 95%, reflejo del éxito de la iniciativa. Sin embargo, el rápido ritmo de solicitudes podría adelantar el cierre del beneficio. “Si continúa avanzando como hasta ahora, en siete u ocho meses podrían completarse las 50 mil unidades estipuladas por ley”, señaló Echavarría. El Ministerio de Hacienda coincidió en el diagnóstico: el subsidio podría agotarse a mediados de 2026, un año antes del plazo legal (mayo de 2027). Impacto positivo y respaldo de la banca El efecto del subsidio ha sido inmediato. Según Tinsa by Accumin, el ritmo de aprobación promedia 4.500 solicitudes mensuales.El ministro de Hacienda, Nicolás Grau, confirmó que se han alcanzado los 20 mil créditos mucho más rápido de lo esperado, y que la Ley de Presupuesto 2026 incluirá US $120 millones adicionales para garantizar los créditos restantes. El programa también ha generado entusiasmo en el sistema financiero. BancoEstado ya ha financiado 4.700 viviendas y proyecta llegar a 20 mil. “Está contribuyendo a la recuperación del crédito hipotecario y normalizando un mercado que venía contraído”, indicó la entidad.Desde Santander Chile, el gerente hipotecario Sebastián Atria destacó el “alto interés de las personas y el aumento de consultas” por el beneficio. En ese contexto, el asesor y especialista acreditado por la Corporación de Mercado de Valores (CAMV), Camilo Bravo, señaló que “este tipo de medidas actúan como un catalizador para la economía, ya que el sector inmobiliario mueve un volumen importante de capital y refleja directamente la salud financiera del país”.A su juicio, la combinación del subsidio estatal con la solicitud de la CChC de flexibilizar crea un círculo virtuoso, impulsando tanto la demanda habitacional como la confianza de los inversionistas. CChC propone una ‘Ley 2.0’ para sostener el impulso Ante la posibilidad de que los cupos se agoten antes del plazo, la CChC solicitó al Ministerio de Hacienda ampliar los límites del subsidio o el valor máximo de las viviendas.“Este programa ha demostrado su capacidad reactivadora y ha permitido iniciar nuevos proyectos. Hoy hay más de 70 mil viviendas con permisos aprobados que no pueden comenzar mientras exista alto stock disponible”, enfatizó Echavarría. Desde el sector privado, Inmobiliaria Imagina y Echeverría Izquierdo también apoyaron una posible ampliación del beneficio, señalando que el déficit habitacional supera las 600 mil viviendas. No obstante, otros expertos llaman a mantener la prudencia. Para Sergio Barros, director ejecutivo de Enlace Inmobiliario, extender indefinidamente el subsidio podría “volver al mercado dependiente del incentivo estatal”, sugiriendo aprovechar el impulso actual para realizar reformas estructurales en el acceso al crédito y la construcción. El Ministerio de Hacienda adelantó que una eventual ampliación será una decisión de la próxima administración, según el comportamiento del mercado y del stock de viviendas disponibles. Brotes verdes e inversión con respaldo inmobiliario El repunte del mercado inmobiliario no solo beneficia a las familias que buscan vivienda, sino que fortalece las inversiones con garantía en activos reales.Con un mercado más líquido y una demanda sostenida, los bienes raíces vuelven a consolidarse como una alternativa segura de inversión y resguardo patrimonial, especialmente en un escenario económico que muestra signos de recuperación. Sobre este punto, Camilo Bravo destacó que “las inversiones con respaldo inmobiliario cobran aún más relevancia cuando el sector comienza a mostrar signos claros de mejoría. Si un activo financiero cuenta con garantía en bienes raíces, su solidez y liquidez aumentan junto con la recuperación del mercado”.El especialista recalcó que este contexto “abre una ventana interesante para tomar posiciones en instrumentos con respaldo inmobiliario, en un momento donde la confianza y la estabilidad comienzan a consolidarse”.
El debate sobre la continuidad del subsidio a la tasa de interés hipotecaria ha vuelto al centro de la conversación pública, especialmente luego de que los equipos económicos de los principales candidatos presidenciales —Jeanette Jara, Evelyn Matthei y José Antonio Kast— entregaran sus visiones sobre el futuro del beneficio. La medida, implementada por el Gobierno para reactivar el mercado de la vivienda, ha permitido que miles de familias puedan acceder a créditos hipotecarios en condiciones más favorables. Pero mientras el programa avanza a un ritmo mayor al esperado, crece la pregunta: ¿debería mantenerse una vez agotadas las 50 mil unidades contempladas inicialmente? Según la Asociación de Bancos, ya se han recibido más de 23 mil solicitudes, de las cuales 13.529 cuentan con aprobación, lo que equivale a casi el 50% del total en solo tres meses. A este ritmo, el programa —que tenía una duración legal de 24 meses, hasta mayo de 2027— podría agotarse mucho antes. Kast, Jara y Matthei: continuidad con matices Desde el comando de José Antonio Kast, el arquitecto Iván Poduje destacó que el subsidio “va en la línea correcta”, pero reconoció limitaciones que su equipo busca corregir con una propuesta enfocada en la clase media. Entre las medidas planteadas se incluye duplicar el número de beneficiarios a 100 mil subsidios, bajando además las tasas a niveles “preestallido”, en torno al 2,3%, y reduciendo la exigencia de pie a un 5%. Por su parte, desde el equipo de la candidata oficialista Jeanette Jara, el economista Nicolás Bohme explicó que el plan de la abanderada considera un programa denominado “hipotecazo”, destinado a jóvenes entre 25 y 40 años de clase media. Este incluiría un subsidio al pie de $20 millones, una garantía estatal al crédito hipotecario y tasas que no superen el 3,5% anual. Dentro de este diseño, reconoció que podría mantenerse el instrumento del subsidio a la tasa. En contraste, el vocero económico de Evelyn Matthei, Gonzalo Sanhueza, enfatizó que el beneficio no está focalizado en reducir el déficit habitacional, sino en disminuir el stock de viviendas disponibles. Por ello, aseguró que “es una medida transitoria” y no debiera extenderse una vez que el mercado se haya normalizado. Además, advirtió que se trata de una política de alto costo fiscal y difícil de monitorear. El programa de la candidata de Chile Vamos contempla, en cambio, la entrega de 800 mil soluciones habitacionales, de las cuales 400 mil serían viviendas nuevas y el resto subsidios para mejoras o ampliaciones. También propone el plan “pie cero”, que permitiría financiar el 100% del pie para viviendas de hasta UF 4.500. Subsidio hipotecario y oportunidades para la inversión El asesor financiero y especialista acreditado por la Corporación de Mercado de Valores (CAMV), Camilo Bravo, destacó que tanto Kast como Jara, los candidatos con mayor probabilidad de llegar a La Moneda, coinciden en que el subsidio es una medida transitoria, pero clave para reactivar el mercado inmobiliario en el contexto actual. “Lo más probable es que el subsidio se mantenga, independiente de quién gane las elecciones, porque su efecto ha sido positivo en la demanda por viviendas y en la recuperación de un sector que venía muy golpeado”, señaló Bravo. Agregó que esta situación mejora las condiciones para quienes buscan invertir en activos con respaldo inmobiliario, ya que el aumento en la demanda fortalece el valor y la liquidez de las propiedades. “En Más que UF, vemos que estos factores son muy favorables para quienes buscan rentabilidad a través de inversiones respaldadas por bienes raíces, como el Leaseback, una alternativa distinta, pero con garantía sólida”, sostuvo. Más allá de las diferencias políticas, existe consenso en que la continuidad del subsidio —aunque sea temporal— ha generado un efecto positivo en el mercado inmobiliario. La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) ha destacado que el programa ha permitido dinamizar la venta de viviendas y reducir los inventarios acumulados en los últimos años. En términos económicos, esto se traduce en mayor demanda, mejor valorización de las propiedades y, por ende, mayor liquidez para quienes buscan invertir con garantías inmobiliarias. Mientras la política monetaria se mantiene en un proceso de ajuste y la tasa de interés base continúa bajando gradualmente, el subsidio ha servido como un puente eficaz entre la necesidad de acceso a crédito y la reactivación del sector. De mantenerse esta política —ya sea bajo un nuevo diseño o con ajustes focalizados— se podría consolidar una etapa de recuperación más estable para la industria, ofreciendo además un entorno más favorable para inversiones con respaldo en bienes raíces. En un contexto donde los tres principales aspirantes a La Moneda reconocen el valor temporal del subsidio, todo indica que, al menos en el corto plazo, el beneficio seguirá siendo una pieza clave del mercado inmobiliario chileno.



